“Pasadas aquellas tres cercas (de Sacsahuamán) hay una plaza larga y angosta donde había tres torreones en triángulo prolongado conforme al sitio. Al principal de ellos que estaba al medio llamaron moyoc marca, quiere decir fortaleza redonda; en donde había una fuente de mucha y muy buena agua…”
Garcilaso de la Vega, 1609.
YANANTIN Mayo / 2010
Cuzco – Perú
Sala de exposiciones del Convento de Santo Domingo - Qorikancha.
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Pinturas: Muyucmarca “Camac” / Muyucmarca “Arquetipo”.
Creemos que el mundo contemporáneo, ha dejado en el olvido conceptos cosmológicos y conocimientos metahistóricos que ayudaban al hombre del pasado a su realización, sin embargo, aun éstos se conservan latentes a través de símbolos y arquitecturas, las que nos recuerdan que un círculo, un centro, una potencia, son elementos y fuerzas que trascienden el tiempo, a los que es posible acceder a través de una Tradición; a manera de piedras que conforman un Templo, nuestro Yo primordial late, dando estabilidad y eternidad al Universo.
<<Yanantin establece la relación de pares complementarios que constituye la pareja esencial-arquetípica de las formas manifestadas>>
En Yanantin existen dos principios arquetípicos opuestos, pero contrariamente al dualismo o antinomia entre bueno y malo, en él existe una complementariedad de los mismos, donde cada uno de ellos posee exactamente lo que necesita el otro para su realización o plenitud, demostrando que esa aparente oposición asimétrica es necesaria para alcanzar esa reciprocidad que la envuelve integrando la Unidad Primordial.
MUYUCMARCA, ARQUETIPO
2010
Oleo y acrílico sobre lienzo
Formato: 750 cm. X 250 cm.
MUYUC MARCA, ARQUETIPO
“es como una sombra de llama, un doble de este animal que camina por el centro del cielo, pues es una oscuridad del cielo”
Francisco de Ávila, 1598.
“La adoración de las estrellas procedió de aquella opinión en que estaban de que para la conservación de cada especie de cosas había el Criador señalado y como substituido, una causa segunda; en cuya conformidad creyeron que de todos los animales y aves de la tierra había en el cielo un símil que atendía a la conservación y aumento dellos, atribuyendo este oficio y ministerios a varias constelaciones de estrellas”
P. Bernabé Cobo.
Cada lugar sagrado poseyó un prototipo celeste. De esa manera, ciudades y templos eran construidas a imagen del cielo. Todas las cosas que se encuentran en este mundo tienen un arquetipo sideral concebido como un doble, es decir cada objeto, cada realidad, puede presentarse en su doble aspecto. Mediante la reproducción del prototipo el hombre logra una comunicación entre el cielo y la tierra, el centro es el canal (Puerta del Sol o del Cielo), constituyéndose el punto de partida y de regreso, a través de dos movimientos complementarios (expiración e inspiración).
En el Tawantinsuyu, todo lo existente guardaba estricta correspondencia con una fuerza primordial o “doble” celeste que lo animaba. Polo de Ondegardo informa que según la creencia andina, los seres poseían un “semejante” en el firmamento a cuyo cargo estaba su procreación y multiplicación.
Así, el arquetipo manifiesto era el Hanan Pacha (Mundo de arriba- Mundo de las emanaciones) habitado por deidades y modelos celestiales, derramando sus influencias sobre hombres, animales y demás formas moradoras del Kay Pacha (Mundo de la manifestación terrena), asegurando así la renovación y vitalización del mismo.
Ambos mundos estaban constantemente integrados mediante un permanente fluir rítmico de exhalaciones principiales que retornaban recíprocamente al origen y a lo originado.
Pinturas: Muyucmarca “Camac”
2010
Oleo y Acrílico sobre lienzo
450 x 225 cm
MUYUCMARCA, CAMAC
“….es nombre compuesto de pacha que es mundo universo y de camac, participio de presente del verbo cama, que es animar; el cual verbo se deduce del nombre cama, que es ánima: Pachacamac quiere decir el que da ánima al mundo universo, y en toda su propia y entera significación, quiere decir el que hace con el universo lo que el ánima con el cuerpo.”
Garcilaso de la Vega, 1609.
“…sí, yo leo las hojas de coca. Hay que echar las hojas, y en seguida mirarlas, analizarlas, y además hay alguien que siempre me dice [lo que debo ver y comprender]: son los parajes con los que trabajo. Los parajes me susurran las indicaciones, me explican: “ahí, y después ahí, hay tal cosa”, y es así como me oriento a través de la coca. Ellos me explican, son ispiritu que me explican”.
Leonardo Chullo. Altomesayuq, 2007.
En el Mundo andino, el Cámac era concebido como la transmisión de fuerza vital de la fuente animadora superior y universal. Era una potencia eficaz, que vivificaba y sostenía no sólo al hombre sino también al conjunto de animales y cosas para lograr su realización íntegra, a través de la revitalización de su propia naturaleza. Ésta fuerza generadora y sostenedora estaba presente de manera concentrada en las manifestaciones celestiales.
Las Wacas (lugares o cosas sagradas) eran intermediarias para acoger al Cámac celestial en la tierra. De esta manera poseían un cúmulo de potencia cosmogónica, a ello debíase que unas eran más operativas que otras, es decir algunas poseían mayor cantidad de Cámac que otras.
El ánima es la fuerza otorgada a seres y cosas por los arquetipos de poder, entidades que poseen el Camay (fuerza vital) de manera pura y latente; mediante ellos el hombre accedía hasta la divinidad por su contacto con ellos a través deciertos centros, logrando un fluir armónico de su ánima o “ispiritu” con el ánima de las diversas naturalezas.
Pinturas: Muyucmarca “Camac” / Muyucmarca “Arquetipo”.
Yanantin establece la relación de pares complementarios que constituye la pareja esencial-arquetípica de las formas manifestadas.
Seres, símbolos, formas y actividades en la manifestación comprenden esta paridad, la que es condición esencial para la presencia y desarrollo de la identidad primordial en nuestro estado, la actividad y el desarrollo indefinido de sus posibilidades es consecuencia de un despliegue o suma aparente en una cantidad mayor de elementos constitutivos. Así este principio se expresa de par en par dentro de sus condiciones análogas del tiempo y el espacio.
Esto en vez de comprender alguna dualidad o antonimia moral de bueno o malo, es la forma esencial de donde toda la existencia resulta la imagen o expresión de la unidad en acción. Es La extensión del principio necesaria para la expresión de lo inefable, y la unión implícita de esta separación en su principio común, es el matrimonio y la creatividad potencial en todos los seres.
YANANTIN
Mayo/2010
Sala de exposiciones del Convento de Santo Domingo “Qorikancha”
Cuzco – Perú
“…dos veces al año - en junio, mes del Inti Raymi, a la aparición en el firmamento de las Pléyades, y en diciembre, mes del Cápac Raymi - , el Inca, el Víllac Umu, sus cuatro consejeros y el quilla huata quipucamayoc ascendían a Sacsahuamán y se acomodaban en unos asientos de piedra alrededor del Muyumarca, el gran estanque redondo que, hasta la actualidad, se aprecia en la cúspide de la fortaleza. Es un estanque de piedras finamente labradas y esmeradamente encajadas entre sí, situado en la parte más elevada de aquella gran ciudadela … existía un sobrecogimiento y respeto que embargaba al Inka y su cortejo cuando fijaban la mirada en aquel quieto espejo de agua de lluvia que colmaba el Muyumarca donde se reflejaba nítidamente el esplendoroso firmamento andino, a la vista de aquellas estrellas y constelaciones delicadamente atrapadas en el zodíaco duplicado del negro estanque circular… el Muyumarca venía a ser pues un agujero por el que se unía el ser del Tahuantinsuyu a la totalidad del universo, del sacro Hananq Pacha. Función similar cumplían otros estanques redondos de menores dimensiones en las demás provincias del imperio. Aquellos recipientes circulares de piedra, erróneamente designados como “morteros”, no eran más que fuentes transportables para los espejos de agua de lluvia que usaban para sus “lecturas siderales” los quilla huata quipucamayoc provinciales”
Luis Enrique Tord.
MUYUCMARCA, CAMAC
Oleo y Acrílico sobre lienzo
450 x 225 cm
MUYUCMARCA, ARQUETIPO
Oleo y Acrílico sobre lienzo
750 x 250 cm
MUYUCMARCA, CAMAC
Oleo y Acrílico sobre lienzo
450 x 225 cm
MUYUCMARCA, ARQUETIPO
Oleo y Acrílico sobre lienzo
750 x 250 cm